
Un cuarto de bebés debe ser un lugar tranquilo, sin ruidos provenientes de algún aparato en funcionamiento. Cuando hace frío por la noche, un calentador que hace ruido o que expulsa aire puede despertar al bebé. Además, puede causar preocupaciones relacionadas con el nivel de humedad y oxígeno en la habitación. Por eso, muchos especialistas en salud infantil recomiendan el uso de calentadores infrarrojos en las habitaciones de los bebés: estos generan calor sin necesidad de ventiladores, sin combustión, y sin reducir el nivel de oxígeno en la habitación.
Lo importante es lo que hay detrás de todo esto
Los calentadores infrarrojos para cuartos de bebés calientan directamente a las personas y las superficies, tal como lo hace el sol sobre nuestra piel. En su interior hay un elemento radiante, generalmente un tubo de cuarzo o un filamento de fibra de carbono, encerrado en una cámara protegida. El calor se emite en forma de energía infrarroja, no como corrientes de aire caliente. Así, no hay corrientes de aire ni consumo excesivo de oxígeno. Un termostato silencioso mantiene la temperatura adecuada en la habitación, y la carcasa exterior permanece lo suficientemente fría como para que sea adecuada para un cuarto de bebés. La protección contra vuelcos añade además un nivel adicional de seguridad.
Por qué son ideales para los cuartos de bebés
La ventaja de estos calentadores es que proporcionan un calor constante. Dado que el calor es radiante, el aparato no se enciende y apaga ruidosamente, ni levanta polvo o alérgenos con el viento. Al no haber llamas, no hay riesgo de quemaduras, y el aire de la habitación se mantiene equilibrado, sin sensación de opresión ni corrientes de aire repentinas. Se obtiene así un calor suave y uniforme, lo cual ayuda a mantener cómodo al bebé durante las siestas y el sueño nocturno. Además, se pueden escuchar todos sus respiraciones.
Qué es necesario tener en cuenta
La ubicación del calentador es importante. Debe colocarse a al menos tres pies de distancia de las cunas, las mantas, las cortinas y los juguetes. También es necesario seguir las instrucciones del manual respecto a la altura y el espacio necesario. Estos calentadores funcionan mejor en habitaciones de hasta unos 150 pies cuadrados. En espacios más grandes, es necesario elegir un calentador adecuado para esa área o combinarlo con sistemas de circulación de aire suave.
El calor infrarrojo calienta solo lo que está directamente frente a él, por lo que las paredes porosas o las ventanas frías pueden afectar la comodidad. Es recomendable orientar el calentador hacia el área donde se encuentra el bebé, y no directamente hacia una superficie fría.