
El aire de la oficina se vuelve frío y desagradable cuando el termostato no puede satisfacer las necesidades térmicas de cada persona. En su escritorio, el frío se instala: los dedos se entumen, los hombros se tensan y la concentración disminuye. Un calentador de tipo cubículo proporciona calor justo donde se necesita, convirtiendo un lugar frío en un lugar donde se puede trabajar cómodamente.
Lo que realmente importa Este calentador está diseñado con un elemento de cuarzo infrarrojo que genera calor rápidamente. Calienta primero a las personas y las superficies cercanas, en lugar de intentar calentar toda la habitación. El resultado es un confort inmediato, sin apenas corrientes de aire.
Disponible en dos niveles de potencia: 500 W para un calor constante, y 1000 W cuando se necesita calor rápidamente. Se conecta a un tomacorriente estándar de 120 V, por lo que su instalación es sencilla. Su tamaño es lo suficientemente compacto como para colocarse debajo o al lado del escritorio. El termostato integrado mantiene la temperatura estable, y la protección contra vuelcos interrumpe el suministro de energía si el aparato se cae.
Por qué esto es útil en una oficina compartida En una oficina compartida, un solo termostato rara vez sirve para todos. Este calentador eléctrico le permite tener control personal sobre la temperatura, permitiéndole trabajar sin temblar, sin sobrecalentar el espacio cercano. El calor infrarrojo ayuda a mantener cómodas las manos y las muñecas, lo que significa que se puede escribir más fácilmente y con menos interrupciones para calentarse.
Dado que el calor se dirige hacia donde se necesita, no se desperdicia energía en areas inútiles. Además, funciona en silencio, por lo que no contribuye al ruido de fondo.
Detalles importantes Este aparato está diseñado para espacios de trabajo privados y cerrados, como cubículos o pequeños escritorios. No está destinado a ser la fuente principal de calor en una habitación grande y abierta.
Para obtener los mejores resultados, colóquelo de manera que el calor infrarrojo llegue a su torso y manos. Asegúrese de que no haya obstáculos cerca de él. Debe colocarse sobre una superficie estable y nivelada. Si el espacio es reducido, planifique su ubicación de tal manera que sea poco probable que se choque accidentalmente con algo.