
Hacer que los soportes para toallas sean realmente “inteligentes”
La mayoría de los soportes para toallas funcionan con lentitud. Hay que encenderlos y esperar mucho tiempo a que el agua circule o que los elementos calefaccionales se calienten. Para cuando la toalla está realmente caliente, ya hemos terminado de ducharnos.
Los calentadores por infrarrojos cambian eso. En lugar de intentar calentar el aire de la habitación, transfieren el calor directamente a la tela y a nuestra piel. Es un tipo de calor diferente: uno que se siente como estar bajo el sol.
La magia del “calor instantáneo”
Lo mejor de estos calentadores es su rapidez. Realmente muy rápidos. Dado que utilizan emisores de infrarrojos, no hay necesidad de que haya metales pesados que absorban el calor primero. En cuanto se activa el dispositivo, el filamento alcanza su temperatura de funcionamiento al instante.
Si conectas estos calentadores a una pasarela doméstica inteligente, utilizando una conexión Wi-Fi o Zigbee, podrás “invocar” una toalla caliente en segundos. Con solo tocar tu teléfono mientras aún estás en la cama, cuando entres al baño, el soporte ya estará listo para usarlo. ¡No más esperas en una habitación fría!
Controlar la temperatura
Al conectar los soportes a un hub, se convierten en dispositivos que puedes gestionar fácilmente. Puedes establecer horarios específicos para evitar desperdiciar electricidad. Por ejemplo, podrías programar que los calentadores alcancen su temperatura máxima a las 7:00 a.m. y se apaguen completamente a las 7:30 a.m. Esto te ayuda a ahorrar dinero y evita que los elementos calefaccionales se dañen por funcionar constantemente sin motivo.
Un consejo importante
Hay algo que debes tener en cuenta: como los calentadores por infrarrojos se calientan muy rápido, consumen mucha energía en cuanto se activan. Si instalas varios de estos dispositivos en una casa grande, no los conectes todos al mismo circuito. Si todos se activan al mismo tiempo, podrías dañar el disyuntor. Asegúrate de que tus cables y disyuntores puedan soportar la carga máxima. Un poco de planificación durante la instalación te evitará problemas posteriores.